Concretamente es una mascarilla purificante específica para pieles grasas, y aunque la mía es más bien normal-seca, también la he estado probando para poder contaros qué me parece.
En el envase nos dicen que Kirei es una mascarilla sensorial para pieles grasas que actúa sobre las imperfecciones cutáneas, que purifica y normaliza los trastornos de la piel, además de que estimula la producción de endorfinas que relajan y ralentizan el envejecimiento cutáneo.
Promete dejar una piel tersa, suave y libre de impurezas.
El envase que la contiene lo veis a continuación. Es un tubo básico blanquecino, pero la caja es preciosa; de un color blanquecino tornasolado muy cuidado.
El color de esta mascarilla es blanquecino, y su olor bastante especiado y cálido; ideal para invierno. Su textura es bastante ligerita, pero no líquida.
En cuanto al precio, ronda los 20? y contiene 50ml. La podéis encontrar en webs como www.parafarmaciaonline24h.com o farmacias.
En cuanto al uso del producto, se aplica en la piel durante 10 minutos y después se retira el exceso con un tisú. No se aclara con agua, y esto me sorprendió bastante. En mi piel, me la ha dejado suavísima y con un olorcito a la mascarilla súper agradable. Además de que es cierto que relaja su uso. No sé qué tal irá en pieles grasas, pero de tener este tipo de piel yo creo que la aclararía con agua tras el uso para sentir la piel más limpia y libre de todo.Desde luego no es una de esas mascarillas que te quitan todo resto de grasa del rostro hasta el punto de resecar. En pieles normales-secos os aseguro que es fantástica.
Yo la recomendaría para todo tipo de pieles, y sobre todo para las que tenemos poco tiempo, ya que en 10 minutitos está el ritual terminado.
¿La habéis probado?