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Cómo hacer una limpieza de cara en casa

Para lograr una piel bonita, sin granitos, puntos negros, manchas o grasa, hidratada y unificada, es necesario cuidarla correctamente. Nos referimos tanto a la rutina diaria, como a una serie de tratamientos específicos que debemos hacer cada cierto tiempo. Un ejemplo es la limpieza de cara, un paso fundamental del que muchas veces nos olvidamos. Si quieres y puedes, acudir a un centro de estética para que te la realicen será lo más cómodo y una muy buena idea, pero, obviamente, no lo más económico. Para aquellas que quieran hacerla en casa, ¡aquí tenéis algunos consejos!

Fuente: Pixabay

 

- Limpiar el rostro: el primer paso es común en nuestra rutina diaria, ya que eliminar cualquier resto de maquillaje, contaminación, sudor o sebo es crucial para los siguientes pasos. Basta con usar agua tibia y un jabón neutro o específico para nuestra piel, aunque podemos eliminar previamente el maquillaje de ojos con un poco de aceite de oliva o leche sobre un algodón.

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- Abrir los poros: si queremos limpiar nuestro rostro en profundidad, debemos abrir los poros para poder penetrar a fondo en ellos y sacar toda la suciedad. El agua tibia habrá comenzado este proceso pero no es suficiente, ahora llega el turno del vapor. Pon a hervir una cazuela de agua y cuando llegue al punto de ebullición quítala del fuego y ponla bajo tu rostro, inclinándote con cuidado hacia ella. Cubre tu cabeza con una toalla para que el vapor se concentre en el rostro durante cinco minutos.

Otra opción es mojar una toalla pequeña e introducirla en el microondas durante unos segundos, para después colocarla sobre el rostro unos 10 minutos, asegurándonos de que no queme. Una última alternativa es aprovechar el momento de la ducha. Si acostumbras a hacerlo con agua muy caliente y llenas todo de vapor, antes de abrir la puerta, haz tu limpieza de cara, no es tan efectivo como lo anterior, pero sí más cómodo.

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- Exfoliación: para eliminar las células muertas, así como toda la suciedad más profunda, es fundamental recurrir a la exfoliación. Para ello podemos usar nuestro producto preferido, o preparar una receta casera a base de aceite de oliva y azúcar. Frota suavemente en círculos con la yema de tus dedos, pero con cuidado para no arañar la piel sensible. Otras ideas de exfoliantes son las que nos deja Hey its Priscila en este vídeo.



También es el momento perfecto para usar nuestras bandas anti-puntos negros o una mascarilla tipo peel-off. Si no tenéis ninguna a mano, Ratolina nos enseña en este vídeo cómo hacer la nuestra con clara de huevo.



 

- Extracción: este paso es opcional y, si no sabéis bien cómo hacerlo, es mejor pasarlo por alto, ya que podemos dañar nuestra piel. Se basa en ayudar a expulsar completamente aquella suciedad que el exfoliante no ha podido eliminar. Para ello, con ayuda de un pañuelo, podemos ir apretando un poco en las zonas problemáticas.

 

- Mascarilla específica: tras los pasos anteriores es muy probable que notéis la piel algo enrojecida y seca, por lo que es el momento de mimarla un poco y nutrirla en profundidad o dedicarnos a ciertos problemas específicos que queramos combatir. Existen numerosas mascarillas para cada tipo de piel, aunque también podéis hacerla vosotras mismas con ingredientes caseros. Aquí os dejamos algunas ideas:

- Una receta anti acné de iBeauty a base de arcilla verde, agua de rosas o hidrolato y dos gotitas de aceite de árbol de té.



 

- Para reducir las manchas podemos ayudarnos de yogur natural, miel y la yema de un huevo.



- Por último, podemos restaurar la piel del estrés y aportarle luminosidad con esta idea de Ratolina a base de chocolate, yogur y café.


- Cerrar los poros: llega el momento de cerrar los poros, una vez están limpios y han absorbido todos los nutrientes de la mascarilla. Para ello debes aplicar tónico por todo el rostro con ayuda de un algodón. Un truco casero para esto es congelar un poco de manzanilla y envolver el cubito con un trapo, papel o toalla. Pásalo por todo el rostro y notarás la piel más tersa.



 

- Hidratación: por último, nutriremos la piel con nuestra crema habitual, según el tipo de piel que tengamos, dándole un pequeño masaje, pero sin frotar. No olvides el contorno de ojos. Aparichi Makeup nos enseña cómo hacerlo correctamente.



¡Notarás una piel radiante!

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