Sin parecer exagerada, tengo la sensación de que los bolsos van evolucionando con las mujeres. Sólo tienes que pensar cómo era y qué llevabas en tu época de estudiante y compararlo, por ejemplo, con el de tu etapa de madre. Cambios en la forma, el estilo y en el contenido. Dicen mucho de nuestra personalidad y de nuestra forma de vida. Por eso no viene mal recordar algunos detalles que nos pueden ayudar a elegir mejor nuestro bolso y lo que ponemos en él.
El tamaño sí importa al hablar de bolsos
Antes de meternos en materia con los diferentes tipos y estilos, merece la pena detenernos en el tamaño. Me da igual que pensemos en un bolso de bandolera de mujer que en una mochila. Más que su forma, el tema del tamaño es esencial. Dejo de lado, de momento, el bolso de mano y el de fiesta porque suelen ser más pequeños.
No podemos olvidar que, al final, el bolso lo llevamos colgado durante una gran parte del día y prácticamente todos los días. Eso acaba afectando a nuestra espalda, sí o sí. Claro que me podrías decir que puede ser grande y llevarlo casi vacío. O al revés, medianito pero cargado hasta los topes. Sin embargo, solo tienes que echar un vistazo a tu alrededor. Cada vez son más comunes los bolsos talla XXXL, enormes. Y van hasta los topes.
Porque este “super maxi” bolso de mujer, parece hecho como respuesta a las necesidades de mujeres todo terreno. Salimos de casa por la mañana temprano y, con suerte, regresamos a media tarde. Entre tanto, hemos ido a trabajar, algunas al gimnasio, comemos, incluso hacemos la compra. Las que tienen niños, añaden a estas actividades las extraescolares de sus peques. Es fácil pensar el espacio que hace falta para que en el bolso quepa lo que vamos a necesitar. Más adelante te mostraremos algunos trucos para reducir su contenido y llevar de todo. Pero ahora nos gustaría que te quedes con una idea importante: “bolsos tamaño gigante, riesgo de exceso de carga”.
En este video de Youtube, nos proponen como seleccionar la forma de nuestra bolsa según nuestra fisonomía. Seguro que te sirve de ayuda:
Y el peso de tu bolso es la clave
No te engañes, ni llevado al hombro, ni colgado de la espalda, ni cruzado… ninguna de las modalidades de bolso de mujer evitan que te dañes la espalda si su contenido es excesivo. Hay una forma objetiva de comprobar si te has pasado. Ponlo en la báscula: más de cinco kilos y ten por seguro que acabarás dolorida.
De hecho, los médicos hablan de un peso nunca superior al 10% del nuestro. Pero, no te hagas ilusiones, su verdadera recomendación es una carga ligerita, entorno a un kilo o dos. Sé la cara que estás poniendo porque es la misma que yo tenía cuando me enteré de este dato. No hay forma de que nuestro bolso sea funcional con tan pocas cosas dentro.
Si ya te has puesto a buscar un conjuro mágico para reducir el tamaño de tus pertenencias, como hacía Hermión en una de las películas de la saga de Harry Potter, ¡déjalo! Puede que te resulte mucho más sencillo seguir estas pautas que vamos a compartir contigo.
Dieta de adelgazamiento para nuestro bolso de mujer
Ahí va nuestra fórmula: orden, planificación y formatos mini. Te la desgranamos con algo de detalle y verás cómo acabas dándote cuenta de que se trata sólo de aplicar el sentido común. Eso sí, somos muy conscientes de que hay unos imprescindibles que tienen que caber hasta en un bolso de mano o en un bolso de fiesta, como son las llaves, el móvil y la cartera. Intenta deshacerte de ese manojo infinito de llaves, cogiendo nada más las de uso cotidiano. En cuanto a la cartera, límpiala de papeles innecesarios y solo pon las tarjetas que usas en cada ocasión. Tu colección de socia de todas las tiendas del mundo, resérvala para esos días dedicados a ir de compras. Con estos cambios, puedes hacerte con una coqueta cartera de dimensiones razonables que no requiera un bolsón gigante.
El orden que te proponemos tiene que ver con que te acostumbres a llevar pequeños neceseres o bolsitas en los que agrupar tus objetos. Uno para el maquillaje, otro de higiene básica, uno para urgencias infantiles (con tiritas, roll para los golpes o desinfectante) y así según tus preferencias. Te será más fácil encontrarlo todo y te cabrán más cosas. No puede faltar tu llavero de acero personalizado, con tu juego de llaves. llévala amarrada por dentro al cierre de tu bolso.
Además, según tus actividades de cada día concreto puedes meter en el bolso lo que vayas a usar con un simple gesto. Es mucho más cómodo sacar y meter esas bolsitas que uno a uno cada objeto. Por eso te hablábamos de planificar. Si tienes una cena, necesitarás el de maquillaje para retocarte. Pero, si vas a ir al parque con tu niño, mejor que lo cambies por el de primeros auxilios.
Y, finalmente, está el punto de los formatos minis. Ahora puedes encontrar desde una laca a un paquete de toallitas húmedas en tamaño reducido. Una idea fantástica para llevar de todo sin casi ocupar espacio. Frasquitos pequeños también para rellenar con tu colonia o gel preferidos y también tus complementos, las pulseras personalizadas son una opción segura de acertar, llévalas a cualquier lado en tu bolso para mujer.
Últimos consejos
Somos conscientes de que, pese a lo que te hemos contado, vas a seguir eligiendo muchas veces un bolso grande en el que te quepa tu e-book, tu cargador de móvil, la agenda, el estuche para las gafas de sol, el de las gafas de ver o lentillas y demás trastos imprescindibles. De ahí que te dejemos una idea final, acostúmbrate a que tu bolso de bandolera o tu mochila tengan unas asas lo más anchas posible, eso evitará que se te claven en los hombros. En este enlace podrás encontrar más consejos para evitar dañarte con tu bolso de mujer
También conviene que cambies con frecuencia el lado en el que te lo cuelgas. Siempre es mejor que repartas el peso entre ambos lados.
Por lo demás, disfruta coleccionando bolsos y sacándoles todo el partido posible. ¡son un complemento perfecto a nuestro look!
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