No sé vosotros, pero después de tantos días festivos, tantas cenas, tantas comilonas, tantas fiestas… Aunque hoy sea viernes, a mi el cuerpo lo único que me pide es tranquilidad, relax y desconexión.
Aunque duela, hay que reconocerlo, ya estamos en el 2015 y una se va haciendo mayor.