Hoy no hay look, como estos últimos viernes, pero la razón es más que importante como para no hacerlo. Hoy vengo con un post diferente, un post muy emocionante para mi, y el que me está costando escribir, porque no sé ni cómo empezar, ni sé cómo escribir todo lo que tengo dentro de este corazoncito. Lo que sí sé, es que todo empezó hace un año, con una pedida preciosa, y que mañana se hará realidad.
Durante estos meses, hemos ido preparando cada uno de los detalles con mucho cariño, ya que queremos que todo sea perfecto, y que este día que para nosotros va a ser inolvidable, también lo sea para todos los que van a estar a nuestro lado, y también para los que por desgracia no están a nuestro lado. Aunque en mi mente vais a estar presentes en todo momento.
Mientras lo pienso, me emociono. No quiero pensar qué va a ser de mi cuando mañana ponga el primer pie en la Basílica de Begoña, ante nuestra Amatxu. Ver allí a toda la familia, a todos los amigos… va a ser alucinante. Y como no, verte a ti esperándome en el altar, va a ser increíble.
Va a ser el día más bonito de nuestra vida, y si ahora ya mis primeras lágrimas empiezan a asomar, mañana no sé ni cómo voy a poder sujetarlas de la emoción. Pero no pasa nada, disfrutaré, sonreiré y lloraré lo que haga falta, siempre a tu lado.
¡Vivan los novios!
P.D.: Espero poder enseñaros muchas fotitos la semana que viene, y ya poder contaros todo más tranquilamente, pero ahora mismo me es imposible. Perdón. Gracias a todos por acompañarnos durante este tiempo, mañana y lo que queda. Un abrazo.

