1.- Checa el clima antes de viajar
Aunque no se puede confiar en la predicciones climáticas al 100%, siempre es importante darte una idea de como va a ser el clima en tu destino. Muchas predicciones de lluvia? Deja tus zapatos de gamuza y lleva mejor tus botas. O tal vez no hace tanto frío como creías y puedes ahorrarte el espacio de un abrigo gigantesco. Checar el clima siempre te ayudará a empacar de forma más atinada.
2.- Encuentra un sistema de empacar que te acomode
Algunas personas juran que usar bolsas ziploc para organizar su maleta es lo mejor. Otras prefieren ir acomodando la ropa en capas para terminar con las cosas mas dificiles. Otras más prefieren enrollar sus pertenencias para hacerlas más pequeñas. No importa cual sea la forma que te acomode a ti, encuéntrela y domínala, y de esa forma cada vez que empaques sabrás exactamente donde te gusta cada cosa dentro de tu maleta.
3.- Coordina tus outfits
Aunque pueda sonar un poco obsesivo, para empacar como un profesional es muy importante planear lo que te vas a poner con anticipación. Tal vez no tengas que hacer en tu mente el outfit para cada día especifico, pero si debes llevar ropa que combine entre sí. Mi forma favorita de lograr esto es atenerme a un solo estilo, por ejemplo, empacar solamente neutros como beige, negro blanco y gris, o si es un viaje más casual, jeans y blusas estampadas. Si vas a la playa, no te lleves todoooos tus bikinis y vestidos, mejor escoge tres o cuatro colores que combinen entre sí. Así sabes que puedes repetir algunos elementos sin preocuparte de combinarlos estando allá.
4.- Explota los “huequitos”
A la hora de empacar (y sobretodo cuando vamos de regreso) cada huequito es importante. No los desperdicies. Rellena tus zapatos con calcetines y cargadores de electrónicos. La ropa interior es ideal para rellenar las esquinas de las maletas, y los cinturones perfectos para compactar una pila de camisas sucias.
5.- Compra una báscula para maletas:
Aunque tu maleta no se “sienta” pesada, siempre es bueno saber exactamente cuanto pesa antes de llegar al check-in. Así puedes distribuir el peso en casa y no tener que sacarle uno o dos kilitos en el mostrador para pasarlos a tu equipaje de mano.
6.- No empaques demasiados zapatos
Los zapatos son la prenda que más espacio ocupa dentro de una maleta, por lo que lo ideal es nunca viajar con más de tres pares. Escoge colores neutros que combinen con toda la ropa que empacaste, y aún más importante, escoge un par para cada tipo de actividad. Casi siempre necesitarás un par cómodo para caminar largas distancias, como tenis o mocasines, un par casual, como flats o sandalias, y un par un poco más elegante como tacones o botas. Con estos tres tendrás más que suficiente.
7.- Encuentra tu equipaje ideal, e inviértele.
Como en el tip no. 2, esto es cuestión de gustos. Hay una variedad enorme de equipaje; maletas duras, maletas suaves, maletas expansibles, ruedas fijas o ruedas 360º, maletas que se amarran unas con otras, étc. El chiste es encontrar el tipo de equipaje que mejor te acomode, e invertir en un buen set. No hay nada, nada peor que se te rompa una maleta a medio viaje o que tu equipaje te incomode tanto a la hora de cargarlo que llegues lastimado a tu destino.
8.- Modérate en los artículos del baño.
Nunca viajes con los botes de 1 L de shampoo. ¡Es un valioso kilo de tu límite de equipaje! Mejor, compra botecitos de viaje especiales para todas tus cremas, shampoos y otras cosas de baño. Adicionalmente, mete todos estos botecitos juntos en un neceser de plástico para evitar derrames en tu ropa. (Así, si explota tu crema, solo ensuciará los otros botes de plástico y no tu chamarra)
¿Tienes más tips para empacar como todo un profesional? Compártenoslos en un comentario!