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Historia de unos pies horrorosos

Tengo unos pies feos. Muy feos. Podría decir que horrorosos. Y lo sé desde que tengo uso de razón (estética) .

Lo sé porque no he usado sandalias hasta más o menos... los 25 años. 25 años... Creo que fue ahí cuando empecé a quererme, no encuentro otra explicación.

Y bien, he perdido los complejos, sin embargo, me voy a abstener de enseñar los míos por aquí, no hay ninguna necesidad de deleitaros con su presencia... pero sí, hoy voy a hablaros de pies.

Considero que los pies son una parte importante de la estética femenina pero también es verdad que son los grandes olvidados, sobre todo cuando empieza el buen tiempo. Las botas y zapatos cerrados quedan en el armario para dar paso a las preciosas sandalias que nos van a empezar a acompañar a partir de ahora ¿Queréis saber entonces cuáles mis cuidados? Aquí os dejo entonces el sexto paso de los #14pasosparallegaralverano



Alpargatas: Juncal Aguirre

Paso 6: Las 5 cosas que hacen mis pies más bonitos

1. Visito al podólogo: Voy menos de lo que me gustaría pero cada vez que lo hago pienso en que a partir de ese momento voy a cuidar mis pies al máximo. Teniendo en cuenta mis limitaciones (en cuanto a pies se refiere) me los dejan nuevos. Suaves, con las uñas pulidas y bien hidratados. Pero eso queda en un simple propósito... en poco tiempo mis pies vuelven a desaparecer entre los calcetines...

2. Me pinto las uñas: Y así desvío la atención, se ve ese rojo brillante y ya nadie mira el resto, cuando haces una ligera pasada no se ven tan feos. Pero cuidado, llevo las uñas bien pintadas, nada de esmalte levantado que entonces el método no funciona, es más, tus pies se ven peor aún.



Imagen: Prettypicsdelightfultips

3. Uso sandalias bonitas: Preciosas diría yo, así mis pies pasan mucho más desapercibidos, se ve más sandalia que pie y todo es mucho más armonioso. Sandalias bonitas y de buena calidad, con cuidado de que no me hagan rozaduras (sólo me falta tener los pies llenos de heridas) .



Sandalias: Juncal Aguirre

4. Los mantengo hidratados: siempre les da mejora aspecto. Los mimo un poquito y hago que se sientan especiales, que vaya si lo son! Son nuestro soporte continuo! (y yo venga a decir que son feos... pobres!) Usa hidratante abundante y masajéalos desde los dedos hasta las rodillas, circulará mejor la sangre y evitarás las piernas hinchadas. Y si antes de la hidratación los has metido 15 minutos en agua templada y les pasas la piedra pomez el resultado será espectacular.

5. Les doy más libertad y los bronceo: en invierno no salen de los botines, en verano procuro que no entren. A partir de ahora empiezo a caminar descalza por el jardín, por la playa o simplemente en el suelo de casa. El contacto que más me gusta es el de la hierba. Jugar con el cesped con los dedos o sentir el frescor de la tierra, son sensaciones que no sé si harán mis pies más bonitos, pero al menos a mi, me hacen sentir siempre un poquito mejor.



Imagen: Pinterest

Lo malo de todo esto, es que si algún día me cruzo con vosotras y voy en sandalias, sólo me vais a mirar los pies... :-)

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